Un gran reto

Un gran reto

 

El coronavirus nos planta ante un gran reto en nuestra vida y ante nuestra familia, dos semanas sin salir de casa, sin ir a nuestro lugar de trabajo y sin ningún evento o compromiso de por medio, de golpe pisamos el freno y nos hace paramos ante lo verdaderamente importante.

Es un buen momento para ponernos a prueba, para poner en orden nuestras prioridades de la vida, y de dejar de galopar y galopar que sin querer nos puede hacer perder el sentido de la vida. Un buen momento para crecer para adentro, aprendiendo a darnos a los demás, a organizarnos para hacer de todo en un mismo lugar.

Es importante que tengamos un horario para cada cosa , sin dejarnos llevar por lo que nos apetece , aprender a no perder el tiempo y sobre todo aprender a querer. Hoy he pensado escribiros unas recomendaciones para sacarle jugo a la adversidad y aprender a crecer con ella.
1- Fundamentales las indicaciones de higiene las cuales sabemos que son las más importantes para no ampliar la cadena de infectados .

2- Preparar un horario juntos cuadrando el horario nuestro si tenemos que teletrabajar o seguir yendo al lugar de trabajo. Puede servir la guía qué se hace en las vacaciones o cuando alguien está enfermo. Hay que decidir la hora de levantarse y acostarse, las comidas, pensar en actividades en casa, sabiendo hacer disfrutar y disfrutar con ellas.

3- Quizás aprender a reírnos juntos, esta al alcance y hace magia en las familias.

4- Aprovechar el estado de Alarma para mejorar la comunicación entre la familia. Nuestros hijos, se entiende que ahora estarán más tiempo conectados a las pantallas incluso a las horas en las que no se les ofrece alternativas aptas. No hacer de ellas el único entretenimiento, ponerle un tiempo de uso y buscar cosas por hacer juntos. Es buen momento para hacer toda aquellas cosas que de forma habitual no tenemos tiempo. Pararnos en cada hijo, redescubrirlo y saber hacerle partícipe , haciéndole sentirse único e irrepetible y parte fundamental de la familia.

5- Aprender a racionalizar los enfados, que siempre parten de uno mismo. No pensar mal del otro, buscar siempre primero lo que nos une. Quizás lo que es bueno para mí puede no serlo para el otro. O lo que a mi me sale con facilidad al otro puede que le cuesta más. Una receta que nunca falla es tratar al otro como te gustaría que te trataran a ti. Poner la mirada en el otro no en mi, genera paz y serenidad en el hogar.

6- Ser generosos, estar pendientes de los demás, cuidar a los amigos y a la familia, es buen momento para pararnos en sus vidas y ayudar a nuestros hijos a que hagan lo mismo.

7- Ayudar en la media que podamos a los mayores de nuestra comunidad.

Espero que sea un tiempo donde en vez de perder ganes mucho

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